Por primera vez contiene datos por entidad
federativa.
En México, con un aumento de menos del 1% entre 2002 y 2008, el consumo de
drogas ilegales no ha crecido igual que en países como Estados Unidos o en Europa y hay una
disminución en general del consumo de tabaco, al pasar de 26.4% a 20.4% en ese periodo, así lo
demostró la V Encuesta Nacional de Adicciones, que presentó el Secretario de Salud, José Ángel
Córdova Villalobos.
En el auditorio “Miguel E. Bustamante” de la Secretaría de Salud, el titular de
la dependencia informó que la encuesta, que por primera vez contiene datos por estado, muestra que
el principal problema es el consumo de bebidas alcohólicas en grandes cantidades por ocasión, y la
dependencia que afecta a 4.2 millones de individuos, lo que aumenta la posibilidad de dependencia y
de daño a la salud, ya que se relaciona con 9% de las causas de mortalidad general, sobre todo por
accidentes, cirrosis hepática y violencia intrafamiliar.
El consumo de drogas ilegales y médicas no prescritas en la población mexicana,
rural y urbana de 12 a 65 años aumentó menos de 1% entre 2002 y 2008, al pasar de 5% a 5.7%, sobre
todo en la región sur y centro del país. Estas sustancias afectan más a los hombres que a las
mujeres, con una proporción de cinco a uno.
El uso de cocaína se duplicó al pasar de 1.2% a 2.4% en ese periodo, debido a
los cambios de ruta del mercado de drogas y el reforzamiento de las medidas de seguridad en las
fronteras norte y sur del país, que propician un incremento de disponibilidad de sustancias al
interior.
Córdova Villalobos resaltó que las adicciones son un problema delicado, por lo
que se debe actuar ante la probabilidad de que un niño que fuma o bebe se aproxime a experimentar
drogas ilegales.
Para combatir esta situación, el Secretario de Salud afirmó que el gobierno
federal enfrenta sin tregua ni concesiones al crimen organizado que, afectando la vida de miles de
personas en el país, propicia la existencia de una oferta criminal de drogas ilegales.
En materia de salud se impulsa una política de reducción de la demanda,
complementaria a las acciones de combate a la oferta, mediante la operación de 329 Centros de
Atención a las Adicciones “Nueva Vida”, donde laboran más de mil 200 especialistas, que se unen a
los 110 Centros de Integración Juvenil y más de 400 Centros civiles y privados, conformando la red
más grande del mundo.
En colaboración con la Secretaría de Educación Pública, el DIF y sistemas
estatales, se realiza un tamizaje para detectar de forma oportuna a los jóvenes que empiezan a usar
drogas.
De acuerdo con los datos de la Encuesta, añadió el Secretario Córdova
Villalobos, es necesario reforzar el conocimiento que la población en general y, sobre todo las
familias, deben tener respecto del potencial daño a los jóvenes, quienes están más expuestos, más
si no asisten a la escuela, viven fuera de sus hogares o conviven con sujetos consumidores.
Señaló que la familia juega un importante papel en la prevención, así como en el
reforzamiento de los programas encaminados a lograr que las personas con problemas de consumo se
acerquen a tratamiento a cualquiera de las unidades.
Finalmente, comentó la ventaja de esta Encuesta en la facilidad de contar con
datos estatales, que servirán para impulsar políticas públicas específicas en función de las
necesidades y patrón de comportamiento de las distintas drogas en cada entidad federativa.
Al referirse a bebidas alcohólicas, la directora general del Instituto Nacional
de Psiquiatría, María Elena Medina Mora, subrayó que su consumo incrementa la posibilidad de
ingerir drogas ilegales y su inicio a edades tempranas también eleva el riesgo de dependencia y un
pronóstico menos favorable, por lo que se debe impulsar la política global que protege a los
adolescentes no sólo del consumo de tabaco, sino del alcohol.
Por su parte, el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Mauricio
Hernández Ávila, dio a conocer que la realización de esta encuesta tuvo una inversión de 55
millones de pesos, provenientes recursos federales y de donativos de la Fundación Gonzalo Río
Arronte y otras.
Se llevó a cabo de forma conjunta entre los Institutos Nacional de Salud
Pública, de Psiquiatría, el Consejo Nacional contra las Adicciones, CENSIDA y las direcciones
General de Información en Salud y de Epidemiología, así como los Centros de Integración Juvenil. Se
aplicó en más de 50 mil hogares, en personas de 12 a 65 años y sus resultados establecen
diferencias entre entidades y comunidades rurales y urbanas.